enfoquedirecto-com-ar-lic-zanettiEntrevista realizada al Lic. Miguel Zanetti en la ciudad de La Rioja (La Rioja; Argentina), por Enfoque Directo, en el marco del Seminario Abierto de la Formación COCOA, dirigida por la Lic. Liliana Inglese.  Acerca de las Constelaciones Familiares, su propuesta, y actual contexto en nuestra sociedad.

 

Extracto:

La sociedad del consumo, la vida infinita, la pérdida por el respeto por la vida y los ancestros cuando muchas de las respuestas se encuentran en el sistema familiar y generacional. Miguel Zanetti, en su paso por La Rioja, cuenta a enfoque directo para qué sirve las constelaciones familiares.

Mirar el sistema familiar y sus vinculaciones puede servir para entender el presente y darnos algunas respuestas a nuestro presente. La importancia de reconocer nuestro origen, nuestros ancestros, y la pertenencia. “Somos un entramado vincular” dijo el psicólogo Miguel Ángel Zanetti  al explicar cómo se aplican las constelaciones familiares. “Una herramienta que permite tener una mirada más amplia y romper con las creencias que uno tenía”. La sociedad del consumo, la vida infinita, características de la época.

Bert Hellinger, a principios de los ’80, descubrió que los sistemas familiares cumplen con determinadas leyes universales, que el llamó ‘Ordenes del amor’, por medio de los cuales los integrantes de los sistemas familiares se vinculan, permitiendo que sus integrantes se desarrollen plenamente.

– ¿Qué son las constelaciones familiares?
Lo que uno tiene que pensar es en un concepto de familia que uno tiene comúnmente y , para aclarar,  no tiene nada que ver con las constelaciones en el sentido espacial sino en el sentido en el de un sistema. Tienen que pensar en un sistema familiar como algo vinculado y relacionado y que tiene ciertas formas particulares.

Dentro de cada sistema y cada familia es encontrar cual es la dinámica de esos vínculos. Y sobre todo, cuando hablamos de constelaciones familiares en el sentido de Hellinger , es hablar de un sistema transgeneracional . No es lo que nosotros conocemos, son varias generaciones atrás de las que somos partes y eso no habla de un sistema mucho más amplio. Ni siquiera los conocemos y los llevamos en nuestros genes, en nuestras pasiones, en nuestras vocaciones.

¿Qué importancia tiene para una persona reconocer el sistema familiar para su presente?
La importancia que tiene es darnos cuenta que no somos nosotros solos, que hablan nuestras familias, es tener un sistema de pertenencia a la cultura, es saber porque hacemos tales o cuales cosas que nosotros hacemos como naturales y nos han venido transmitidas.

Es honrar y reconocer como la vida se ha ido transmitiendo con diferentes, conflictos, dificultades, tristezas, felicidades hasta llegar a nosotros y entonces empezamos a valorar más la vida. Nuestros padres son los que nos han transmitido la vida que vino,  a través de nuestros abuelos y ahí sabemos que somos descendientes, por ejemplo,  de personas que vinieron escapando de guerras, de hambrunas, en la búsqueda de una nueva oportunidad. Vinieron a esta tierra con sus costumbres y todo eso no llega a nosotros, Cuando uno mira eso, se empieza a dar cuenta que somos muchos y no somos uno. Eso no da otro sentido.

No estamos solos y eso nos permite entender situaciones que nos pueden pasar hoy, comportamientos o ciertos matrices que no se puede explicar solo con muestra vida biográfica.

[…]

– ¿Y esta sociedad occidental qué valoración hay de la vida?
Parece que la valoración de la vida está en función de los que tenes no de los que vivís ni el presente donde estas. Es la sociedad del consumo: si esto nervioso y angustiado, tengo que consumir algo y que va desde una compra compulsiva hasta medicamentos para no sentir. Prendo la tele y veo que, me duele la panza, hay sertal. El tema es consumir para no sentir nada y si el cuerpo me está marcando algo es porque está vivo.

Tenemos toda la oferta para no sentir y para no envejecer. No hay espacio para la vejez en una sociedad donde hay cada vez más viejos porque el promedio de calidad de vida se ha ido estirando. ¿Qué va a pasar con esas personas si no tenemos una sociedad preparada para eso?.  Perdimos el respeto por las etapas de la vida, por nuestros ancianos,  pareciera que la solución a todos los problemas es consumir. Eso nos lleva a una soledad sumado a otras cuestiones.  Entonces tenemos hijos a los que les transmitimos poco o nada porque tampoco sabemos mucho.Las constelaciones nos enseñan maravillosamente a respetar la vida

¿Qué sería la felicidad?
Es una respuesta muy personal. Es plenitud y  plenitud es estar bien conmigo mismo tal cual soy, con lo bueno y con lo malo. La felicidad no es estar sonriendo todo el día.  Hay una alegría porque me va bien, hay otra alegría, de la que hablaban los griegos, que es la alegría porque sí. No depende de que me vaya bien o mal, es la alegría de la vida en momentos buenos y malos y a todos esos momentos se les dice sí, que es el asentimiento profundo y sin cuestionamientos y humildemente ese si nos lleva a estar agradecidos.

– Publicada en Enfoque Directo / Diálogo Semanal, por Lic. Analía Yoma –
Enlace: Texto completo. Entrevista Enfoque Directo

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