Creando puentes entre la escuela y la familia

Investigación realizada en Alemania y México por Marianne Franke y Angélica Olvera.

“La tarea ahora es crear los puentes, generarlos y por el bien de nuestros alumnos, en nuestro corazón, primero estarán sus PADRES”

Cuando los alumnos llegan a la escuela, sus padres, la institución educativa y los maestros, generan una relación que va a permanecer en la vida del alumno para siempre. Esta premisa puede parecer exagerada, pero no es así, el recuerdo de un buen maestro o un mal maestro es una huella en la memoria emocional que todos los estudiantes llevan consigo mismos.

Los resultados de esta relación se verán reflejados en un rendimiento académico de una manera irremediable.

¿Cómo generar un puente si los padres de familia asumen una postura de delegar acciones disciplinarias y límites que les tocaría a ellos y no a los maestros? ¿Cómo generar un puente si los maestros se creen más capaces para educar que los padres de los alumnos?

Estos asuntos que contienen un alto número de variables en su interacción, pueden abordarse de una manera más amplia con un enfoque sistémico, mediante el cual en la configuración del sistema familiar, se pueden observar dinámicas ocultas, que saliendo a la luz, serán vistas como una solución integral; esto significa que incluye a todos.

¿De qué depende que esta relación, padres de familia-alumnos-institución educativa, den los resultados deseados?

Marianne Franke, en su libro titulado “Eres uno de nosotros”, hace un planteamiento sistémico muy novedoso e interesantemente amoroso de esta relación que en la mayoría de los casos resulta compleja, y lo hemos resumido en siete puntos:

1. ¿Pueden hacer algo los maestros para tender un puente hacia los hogares? Un puente, por el cual los alumnos puedan caminar con alegría y sin miedos desde su hogar a la escuela.

Para nosotros los maestros del CUDEC ha sido un asunto hasta cierto punto complejo, el reconocer que tal tarea es indispensable, para que el resultado en el proceso de enseñanza y aprendizaje, sea logrado en nuestros alumnos.

¿Cómo generar un puente cuando el desfase educativo de la familia, de los padres del alumno, es menor que el del hijo?

La manera que los padres se relacionan con la escuela de sus hijos, muchas veces es con el mismo miedo o enojo que ellos se relacionaron con su escuela; o también si ellos no concluyeron su preparación escolar, también reflejarán en el hijo, el miedo de que no sea igual a ellos, y no aproveche la oportunidad que ahora el padre le brinda.

¿Cómo puede generar un maestro de literatura, un puente hacia la familia, si para el padre de familia leer, es perder el tiempo, porque hay que trabajar para sacar a la familia adelante y además pagar la colegiatura si el hijo está en una escuela privada?

¿Cómo generar un puente entre el maestro de matemáticas y la familia, si para la familia tal asignatura causa miedo por considerarla fuera de conocimiento?

2. Los maestros ganan el corazón de sus alumnos, cuando toman a los padres en su corazón.

Si los maestros captan que los padres de los alumnos son los principales forjadores de valores, creencias y conductas que son propias a una dinámica intrínseca familiar, y que esto no lo podemos cambiar, sino incluir.

Es decir, si los maestros invalidan la educación propia del alumno, él se verá obligado a defenderla inconsciente o concientemente ante el maestro y éste perderá la autoridad ante él.

Esto es difícil de asumirlo como maestro, sobre todo si el alumno esta en la secundaria, el bachillerato o la preparatoria, donde éste mostrará un doble juego, el de querer culpar a su situación emocional familiar, de su fracaso en la escuela, y en este caso, extraer del maestro la adhesión de éste a su justificación, esperando que el maestro se dé cuenta de que con los padres que él tiene, es difícil lograr lo que él como alumno se propone.

Pero por otro lado, si el maestro se pone del lado del alumno, en contra de sus padres, el alumno por una lealtad intrínseca e irresistible a sus padres, romperá en el fondo la relación de confianza con el maestro, esto irremediablemente se verá reflejado en sus calificaciones.

3. Los maestros respetan la dinámica de cada familia, aún cuando ésta tiene consecuencias graves y daña notoriamente a los alumnos.

El maestro no tendría que luchar con el contexto familiar de los alumnos; ya que esto no tiene ningún efecto y sí un desgaste desproporcionado ante cualquier logro.

El maestro puede generar debilitamiento en sus alumnos si invalida la forma de ser de su familia, y logrará una fuerza mayor de acción en sus alumnos si dirige su intención al reconocimiento, y honra al sistema familiar del alumno; así como está… y aprovechar esta fuente de vida y valores para la instrucción del alumno.

El maestro podría preguntar a un alumno, ¿qué va a ser y hacer con esto que le han heredado? ya que esto es inapelable.

4. Un maestra efectivo está reconciliado con su familia de origen.

El maestro que asiente a la VIDA asume la vida como se la han pasado sus padres, en su propio contexto: De esta manera le será más fácil asentir que la vida de sus alumnos, hasta donde él los tome como tal ¡así es y así está! … y esto no lo puede cambiar; renunciar a cambiar el contexto familiar es muy saludable, ya que entonces apoyará al alumno a que se responsabilice de su propio contexto y saque toda la fuerza y provecho de esta situación.

5. Un maestro que respeta a las familias de origen de sus alumnos, puede despertar el interés de los alumnos por las reglas especiales en las aulas de la escuela.

Los alumnos aprenden reglas distintas en la escuela, cuando se sienten aceptados en su origen (reglas estrictas, reglas flexibles).

6. La conducta social y la conducta de aprendizaje de una clase (grado, división) como espejos del cuerpo de maestros.

Clases con dificultad… cuerpo de maestros unido! Le da fuerza al maestro del grado. Quien ama a sus hermanos tiene menos dificultad. El maestro que esta del lado del maestro tiene menos dificultad frente al grupo.

7. La posición del maestro frente a la dirección, a la autoridad escolar, al ministerio, al ministro (secretaía de educación).

Así como las parejas el día de su matrimonio es difícil, también ocurre en la escuela. Un si claro a la escuela asegura el trabajo; las críticas hacen perder la fuerza al maestro, hacen perder autoridad frente al grado.

Hay muchos puentes entre la escuela y los hogares; entre maestros y alumnos, maestros y padres, entre maestros y sus propios padres, maestros y el cuerpo docente, hasta entre maestros y la autoridad escolar.



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